Hoy en día parece haber una moda por un tipo de actividad física de mediana intensidad conocida como Pilates, en la que no es necesario correr, dar saltos ni realizar esfuerzos extenuantes para tonificar el cuerpo.

Sin embargo, el método Pilates es mucho más que esto, ya que incluso se utiliza en centros de fisioterapia para corregir la postura, mejorar la flexibilidad y la fuerza corporal, y hoy en el blog de Abilita te contaremos en qué consiste y cómo aprovechar sus beneficios.

Este método de entrenamiento físico y mental, al que llamaba “Contrología” ya que su premisa era el control de la mente sobre el cuerpo, realizando ejercicios de fuerza y flexibilidad con posturas especiales; Pilates, cuyo apellido real era Pilatu pero se lo cambió a causa de las burlas de sus compañeros de la infancia, fue un niño enfermizo y débil, con poca fuerza muscular que le llevó a alteraciones postulares y una anquilosis articular que limitaba sus movimientos, por lo que comenzó a estudiar el cuerpo humano para buscar la forma de fortalecer su cuerpo por medio del movimiento; en su camino practicó disciplinas como el yoga o el tai chi, la meditación zen y la gimnasia a los que añadió la respiración y el estudio de la mecánica corporal. Su determinación le llevó a superar sus enfermedades y convertirse en deportista, gimnasta, boxeador, nadador, esquiador y otros deportes; debido a su ascendencia alemana, fue internado en un campo de concentración durante la Primera Guerra Mundial, donde ayudó en el adiestramiento de los internos para mejorar su estado físico, y fue en este lugar donde desarrolló una serie de ejercicios para realizar aun con las limitaciones que tenían, ya que trabajaba como camillero pudo ayudar a muchos enfermos de guerra, de modo que pudieran ejercitar sus extremidades aún sin levantarse de la cama.

Tras la guerra, su método se popularizó entre los médicos, especialmente entre los especialistas en fisioterapia pues con su método, los enfermos podían rehabilitarse con mayor rapidez, aunque el método fue mejor recibido por los deportistas, especialmente porque les ayudaba a mejorar sus técnicas y a recuperarse de las frecuentes lesiones que el entrenamiento y el deporte conllevan.

Los fisioterapeutas sabemos que la falta de actividad física se relaciona con padecimientos de salud como la hipertensión, la diabetes y el cáncer, pues al no hacer ejercicio es más frecuente sufrir de obesidad; en la sociedad moderna la mayor parte de la población pasa alrededor del 70% de su tiempo sentados, ya que la mayoría de los trabajos así lo requiere.


Cada ejercicio se realiza inspirando y espirando, además de que se debe contraer los músculos del abdomen, glúteos, piernas y suelo pélvico; al utilizar colchonetas, pelotas o aros se pueden ejercitar los brazos, el pecho, la espalda y todo el cuerpo, enfocándose más en la calidad de los ejercicios que en la cantidad de las repeticiones.

A medida que se adquiere mayor habilidad en los ejercicios, se pueden realizar posturas más complejas, que impliquen mayor concentración, equilibrio y control del cuerpo, por lo que se puede desarrollar un core más fuerte, con abdomen plano, flexibilidad, músculos fuertes y un cuerpo más acondicionado y con mejor condición física en general.

Pero además de flexibilidad, se trabaja la coordinación y el equilibrio, ya que es una disciplina que ayuda a corregir los hábitos posturales y previniendo los problemas músculo-esqueléticos, es una aliada de la fisioterapia. Gracias a la respiración y la concentración que requieren los ejercicios, es posible relajar el cuerpo y eliminar la tensión muscular y el estrés, así como fortalecer la musculatura sin aumentar el volumen o la masa muscular.

Ya que muchas posturas son similares a las del Yoga, se pueden combinar y mejorar condiciones de salud en la columna; un estudio realizado en Estados Unidos reveló que mantener ciertas posturas del Yoga ayuda a disminuir el avance de la escoliosis o curvatura de la columna, por lo que además de tener un cuerpo más estilizado, se puede tratar dolencias.

Sin embargo, la supervisión y tratamiento de un especialista en fisioterapia es recomendado, y del mismo modo se requiere que sea un profesional certificado y con conocimientos médicos el que brinde las sesiones para que sean efectivas y se puedan tratar eficazmente los problemas de la postura. Incluso las mujeres embarazadas, las personas de la tercera edad, quienes se recuperan de una cirugía o pacientes discapacitados pueden beneficiarse con estos ejercicios, que pueden combinarse con la rehabilitación de miembros afectados o preparar al cuerpo para recuperar su movilidad y fortaleza muscular.

El método Pilates es más que un tipo de ejercicio de moda, es un medio que pueden utilizar los rehabilitadores para devolver el movimiento, funcionalidad, fortaleza y flexibilidad al paciente, para que además de recuperarse de una lesión se sienta bien, por dentro y por fuera.

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En el cuerpo humano encontramos músculos de tipo estabilizador, que son encargados de mantener la postura, mientras que los músculos movilizadores se encargan de generar el movimiento; en el método Pilates podemos encontrar más de 500 ejercicios, que buscan que trabaje la musculatura encargada de la postura de la columna vertebral, pelvis y hombros, ya que en estas zonas se encuentran muchas alteraciones posturales y las lesiones a causa de sobrecargas o sobreesfuerzos. En muchos de estos ejercicios se busca que la pelvis se mantenga pegada al piso para evitar que la zona lumbar se arquee, pero además que haya una alineación entre la pelvis y la caja torácica; es mediante la respiración que se expande la caja torácica y que se favorece la contracción de los músculos, mientras que se busca estirar la cabeza como para crecer.